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Este 2018 fue singularmente dramático, con grandes aprendizajes a nivel deportivo, profesional y personal. Los cambios, las tensiones y emociones aportaron este año a mi evolución como persona. Hoy he crecido y madurado un poco más que ayer, pero con un espíritu de niño cada vez mas fuerte y pronunciado. Con ganas de seguir haciendo locuras y aventuras deportivas por el mundo, que lleven a mi mente, cuerpo y espíritu a romper mis límites, y a posicionar a Guatemala en lo más alto que mis condiciones lo permitan. Por que al final del día, no sé cuando será mi ultimo día y por eso vivo y viviré con mucha intensidad, cada día que logre respirar el aire de la naturaleza.

Como siempre, en mis escritos, intentaré extrapolar cada experiencia y sentimiento vivido en las competencias deportivas, con la vida misma… Así las cosas, aquí las lecciones aprendidas en este 2018:

Inauguración Trail World Championship 2018. Penyagolosa, España. Fotografía: Paola Nande.
  1. “Caer, ajustar el plan, y seguir avanzando… es actitud de campeones”. Fue el 12 de mayo 2018 en Penyagolosa, España, http://penyagolosatrails.com nada mas y nada menos que durante el Campeonato Mundial de Trail, con un perfil de carrera de 90kms. 4900 kms. D+ y al lado de los mejores ultra-maratonistas del mundo, representando a más de 60 países. Fue la primera ocasión en la que Guatemala asiste a un mundial de esta disciplina, la cual tuve la oportunidad de asistir con Juan Carlos Sagastume. Un lujo de persona y atleta, a quien admiro por todas sus hazañas y autenticidad, y quien desde el inicio de mi carrera deportiva en las carreras de montaña me ha apoyado. Durante la carrera me sentía fuerte, había conversado con Juan Carlos de la estrategia en general, principalmente de utilizar los bastones a partir del km. 44. Al llegar a esta distancia, decidí no hacerlo porque me sentía fuerte y creí me iban a estorbar, así que continué sin ellos, en eso me encontré con Juan Carlos quien amablemente paro unos segundos para arrancar juntos. Fue hasta que entramos a un trayecto rocoso y muy técnico, en el cual el calor empezaba a ser muy fuerte. Era como un cañón, donde se acumulaba un ambiente tipo “sauna”, paré unos segundos a buscar mis pastillas de sal, pero cuando arranqué de nuevo, me tropecé con una de las rocas y caí directo con la cabeza en otra roca. Me levantaron 3 corredores que iban atrás mío, y como Juan Carlos se había adelantado un poco dentro del cañón ya no logre avisarle. Mi cabeza estaba sangrando fuertemente y así seguí, hasta llegar al punto de abastecimiento, casi 8kms después con un desnivel positivo de casi 1000 metros. Iba ya en modo de precaución, tenia cierto temor, de meterle mucho y quedar desangrado por allí en la montaña. En la ambulancia, estuve casi una hora, no me querían dejar seguir, pero mi entrega y pasión por este deporte y mi Guatemala que llenan mi alma y mi espíritu me dio esa energía para seguir. Así que pedí me rasuraran el área cerca de la herida y me pusieran 3 grapas, luego me vendaron y me fui con dolor de cabeza. Así corrí los 38 kms. restantes, con mucha prudencia, porque sabia que independientemente a la posición iba a terminar este duro y exigente evento internacional. Logré terminar en la posición 138 masculino del mundo y 218 de la general, en 13 horas y 22 minutos, y aprendiendo que la vida hay que saber ajustar el plan ante cualquier caída, herida, obstáculo, porque el tiempo sigue corriendo y nuestro legado en la tierra permanecerá, mas que por un puesto por el esfuerzo detrás de cada acción y decisión que tomemos.
  2. El dolor es temporal, pero renunciar es permanente, siempre y cuando te apasione lo que hagas y con quien lo hagas”.  Fue el 23 de junio 2018 en el mágico lugar de Squaw Valley, la emblemática carrera de 100 millas y considerada de las mas difíciles del mundo, por las altas temperaturas que llegan a los 52 grados C. Western States Endurance Run https://www.wser.org. Increíble creer que Dios me daría esta oportunidad, donde muchos atletas pasan años (5-10), intentando correrla y yo en dos años ya estaba aquí. Fue muy especial porque fueron mis primeras 100 millas, pero adicionalmente porque en ese momento de mi vida profesional no me sentía realizado, con cierto vacío. Así que iba con mucha presión interna, alto nivel de estrés, pero felizmente acompañado de mi esposa. Al llegar a Lake Tahoe, antes de la competencia, tuvimos que buscar una clínica porque ella se enfermó, me preocupé tanto que hasta pensé en regresarnos. Al siguiente día, se sentía mucho mejor, pero seguramente del estrés a mi me dio gripe, no lo podía creer. Mi cuerpo estaba exteriorizando toda esa carga interna que mi mente y alma llevaban dentro. Fueron los dos días, antes de una competencia, donde  mas vitamina C y Zinc he tomado. Así llego el día y ya todo era mental, lo físico había sufrido lo que tenia que sufrir, y arrancamos… todo iba bien hasta que el calor empezó a hacer sus efectos a nivel gastrointestinal y luego muscular. El estómago lo logré balancear rápidamente con Ginger Ale, créanlo o no, y un poco de pepinos, sin embargo, en el km 80 (a la mitad de la carrera), me metí en uno de los ríos, que las aguas estaban casi a 5 grados C. y en ese contraste de calor y frío, y la corriente del río, el “psoas” tuvo una contractura y cada km. el dolor fue empeorando hasta impedirme correr y donde caminar ya era doloroso. Y es allí, donde la mente empieza a mandar mensaje a mi cuerpo diciéndole que ese dolor es temporal y que no iba a abandonar, así no lograra el tiempo que tenía estimado de 20-22 horas. Después de tanto dolor,  logré finalizar mis primeras 100 millas en 26 horas y 58 minutos, totalmente fuera del objetivo, pero con un sentido de resiliencia tan alto, que me enseñó que el dolor es temporal, pero renunciar es permanente siempre y cuando te apasione lo que hagas. A pesar de que no renuncié de la competencia de las 100 millas, si concluí que debía renunciar de mi trabajo en ese momento, el cual había desempeñado por 5 años, aportando y dando lo mejor que tenía, pero en el cual me faltaba algo mas que eso. Allí realicé que la resiliencia, no te lo da el dinero ni el estatus, si no es la pasión por lo que haces, con quien lo haces y el compromiso de ser honesto contigo mismo…  en ese momento decidí renunciar de mi trabajo, a pesar de tener 4 hijos y muchas responsabilidades, pero con Fe en Dios iba a lograr una nueva oportunidad.
  3. “Recordar siempre y genuinamente, la razón por la cual empezaste”. Fue el 17 de noviembre 2018 en mi bella Guatemala, durante la Ultramaratón de Guatemala https://www.ultraguate.com, en su primera edición de 100kms. Tenía muchas dudas de hacerla, ya que había empezado un nuevo reto profesional, en lo que me apasiona (muy similar a las “ultramaratones”), y regresando a la empresa que me dio mi primera oportunidad profesional ejecutiva, 11 años atrás. Durante septiembre a noviembre de este año, habría viajado por trabajo, unas 5 veces, con horas de vuelo de 6-7 horas de ida y 6-7 horas de regreso, y con estadías de 3-4 días. Así que física y mentalmente estaba agotado para el nivel de intensidad que requiere este deporte, había logrado entrenar dentro de mis posibilidades en los hoteles. Y llego el día de la carrera, sabia que podía terminar y desde el arranque lo empecé dando todo, pero mi cuerpo al llegar al Volcán de Fuego me pidió “pelo” como decimos en Guatemala, o como dijo el cantante “Despacito”. Tuve que bajar el ritmo, pero al llegar a la cima del Volcán de Acatenango, recordé que lo importante es saber porque empecé. Para mí, el Acatenango es un volcán que representa la conexión con mi Padre quien falleció hace 24 años, y por la cual el recorrido y las vistas lo convierten a un nivel espiritual. Así que bajé ese volcán, renovado espiritualmente, a encontrarme con mi esposa y con mi amigo y pacer Juan Carlos Asensio, a quien le había pedido ser mi pacer un día antes y quien sin mucho reparo y con alegría había aceptado acompañarme hasta el km 77. Así nos fuimos, disfrutando cada km. recorrido, entre anécdotas, risas y proyectos futuros. Al llegar la sorpresa de ver a 3 de nuestros 4 hijos estaban haciendo porras, y ese sentimiento único, sin importar que posición iba y que en definitiva ya no lograría llegar en el top 3, que te hacen recordar la verdadera razón por que haces las cosas. A pesar de ser muy competitivo, y de haber tenido estos sucesos durante el Volcán de Fuego, me sentía feliz de poder completar mi 12va. Ultra maratón internacional al lado de mi familia y amigos, terminando dentro del top 10 (posición 9 en general, 8.vo masculino, y top 5 Guatemaltecos).

Así que este 2018 hubo mucho drama, y muchos más detalles que este escrito por detrás, y es que nadie sabe lo que cada persona vive, siente, trabaja, se esfuerza y lucha para lograr las metas que parecen fáciles. Pero conllevan mucho sacrificio, dedicación, y sobre todo amor y pasión. Esta es la vida, es única y por eso vivámosla intensamente. 

Les deseo lo mejor para el 2019, propónganse metas retadoras, esfuércense por lograrlo y tengan mucha Fe. Les comparto uno de mis 3 retos para el 2019, ser el primer guatemalteco en competir en 100 millas en la Ultra Trail Mt. Fuji https://www.ultratrailmtfuji.com/en/, en Japón, el 27 de abril 2019 del Ultra Trail World Tour https://www.ultratrail-worldtour.com. ¿Cual es tu reto?

Así que #vamoscontodo #nosedetiene gracias a todos los que han creído, y creen en mi.

Con aprecio y respeto.

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